¿Cómo lidiar con tu entorno al emprender?

(Por si no sabes si tu entorno te apoyará en el camino)

 

Va a ser muy usual que tus familiares, amigos, pareja y más personas te digan que tu idea no es necesariamente una buena idea, especialmente si es que tienes un ingreso fijo o un beneficio tangible por cada hora o sol invertido en el proyecto.

 

Estas reacciones son naturales y no son producto de antipatía, sino (y muchas veces) preocupación de los demás de que mejor tomes un camino sin incertidumbre como un trabajo en una empresa. Ellos no conocen la oportunidad que estás persiguiendo o el problema que buscas solucionar a las personas que buscas ayudar. O incluso quizás el emprendimiento no es tan apegado a ellos (pocos miembros del grupo o de la familia han sido emprendedores). 

 

Por eso, la habilidad clave (y responsabilidad como fundadores) es demostrar las cualidades y funciones del proyecto y por qué "valen la pena" invertir dinero y tiempo en ello, y esto depende específicamente de la etapa en la que te encuentres:

Antes de las ventas, tu emprendimiento es un proyecto con propósito personal y de ayuda

Cuando ya vendes, el reto es demostrar cómo puedes obtener una rentabilidad por usuario suficientemente atractiva como para cumplir con las expectativas que tienes para este proyecto.l

 

 

 

Experiencia de Faunders

 

Una de las cosas más importantes de llegar (lo más rápido posible) a las ventas es demostrar lo esencial: Que hay un cliente que pague. De una manera eficiente, esto puede lograrse aún sin despegarte completamente (o parcialmente) de tu fuente de ingresos fija y conocida, como muchas veces es el trabajo que fijo y remunerado que puedes tener.

En este  campo, existe la siguiente pregunta: ¿hasta cuándo trabajar y seguir con tu idea? 

 

Si quieres conversar con nosotros ahora sobre este tema, escríbenos aquí.

 

[Este es un artículo de la sección: Idea]


Autor: Sergio Medina Valdivieso